Los problemas del pasado deben quedar enterrados en el pasado, dicen los indiferentes, que son desconocedores que somos nosotros los protagonistas de todas las cosas que sucedieron en el pasado, que se producen en la actualidad y que ocurran en el futuro, pues somos los mismos hombres de la antigüedad en ropaje diferente. Como espíritus, vivimos en diferentes épocas, con diversos cuerpos y cargamos en nuestro íntimo las acciones buenas y malas que hicimos.
¿Lo que tenemos en común con el Contestado? Desde el momento en que empezamos a trabajar con María Rosa, la heroína de la Guerra, pasamos a interactuar con los personajes de aquel tiempo, encontrándolos en las regiones oscuras del umbral o en lugares luminosos de la espiritualidad.